
La fiscal refirió a la prensa que pudo conversar con la madre de ambas jóvenes asesinadas y que esta le informó que ellas se dedicaban a la compra-venta de vehículos, pero aseguró desconocer el porqué sus hijas fueron ejecutadas con tal saña, aunque percibió que no le dio todos los detalles. "No aportó mucho, eran respuestas evasivas. Hay que recordar que en zona de frontera por más que se sepa no va a decir. Es muy delicado, por temor. Ahora ya va a primar su integridad y sabe a qué se expondría", comentó.
Agregó que la Policía brasileña le informó que pidió apoyo de agentes especializados en antisecuestro, considerando la complejidad del caso.
La agente fiscal también comentó que depende del ánimo y del coraje de los ciudadanos para poder avanzar con la investigación. "Acá en Pedro Juan hay frecuencia de asesinatos, pero de esta forma asusta a toda la comunidad, por el tamaño de ensañamiento con que se cometió el crimen", acotó.
Uemura sostuvo que no considera necesario realizar una autopsia porque los cuerpos están completamente calcinados, y reconoció que no se puede describir la causa de la muerte.
Por último, dijo que se desconoce qué se hizo con la motosierra, atendiendo a que una de las fallecidas fue decapitada con un hacha, de acuerdo a los hematomas que presenta.
